Anticonceptivos femeninos

Es importante tanto para hombres como para mujeres estar informados en todo momento de cuáles son los métodos para evitar embarazos y posibles enfermedades de transmisión sexual a la hora de mantener relaciones. Para empezar, hay que destacar la premisa de que cualquier método anticonceptivo carece del cien por cien de efectividad, ninguno es del todo seguro sobre todo si no se utilizan correctamente, si bien es cierto que hay algunos más aconsejables que otros en este sentido.

Por todos es conocido el preservativo masculino, que es el más extendido y utilizado a nivel mundial porque, además de su fácil utilización y su alto porcentaje de efectividad, ayuda no solo a prevenir embarazos, sino también evitar el contagio de graves enfermedades de transmisión sexual, como el Sida, la Hepatititis o el HPV (virus del Papiloma Humano). Pero existen otros métodos exclusivos para la mujer que, si bien en principio son un poco más complicados de utilizar, son también muy eficaces a la hora de prevenir embarazos no deseados. Por ejemplo, el preservativo femenino, que se trata de un método de barrera, impidiendo que el esperma penetre en la vagina de la mujer, ya que no existe contacto directo. Es bastante reciente, pues se empezó a comercializar en 1993; se trata de una bolsita pequeña y suave hecha de poliuretano, que tiene dos anillos a los extremos, uno abierto y otro cerrado. El cerrado se utiliza para insertarlo en la vagina y mantenerlo en el lugar adecuado, sin que se mueva. El anillo externo queda fuera, cubriendo un poco los genitales, permitiendo a través de la obertura que se introduzca el pene. Suele insertarse ocho horas antes de mantener contacto sexual, y permite un solo uso, como los preservativos masculinos.

También existe el diafragma, que también es un método de barrera, y funciona bloqueando el esperma para evitar que llegue al ovulo. Hay varios modelos y tamaños en el mercado, por lo que es conveniente acudir al ginecólogo para que asesore a la persona sobre cuál es el más conveniente para ella. Su eficacia es menor que la del preservativo, y disminuye aun mas en el caso de mujeres que ya hayan tenido hijos. Por otro lado, el dispositivo intrauterino o D.I.U. es un método que se introduce dentro del útero, como su propio nombre indica, y tiene forma de T. Su efectividad es de las más altas dentro de los métodos anticonceptivos, llegando a un 99%, siendo necesaria su colocación por un ginecólogo. Su forma de actuar es liberando una pequeña cantidad de hormonas que evitan que la usuaria quede embarazada, impidiendo que el esperma suba por el cuello del útero y llegue a las trompas de Falopio.

Pero sin duda, la píldora anticonceptiva es uno de los métodos más utilizados por las mujeres, por su facilidad de uso y sus muchos beneficios, ya que aparte de evitar embarazos, controla hormonalmente el organismo, lo que deriva en menstruaciones regulares y livianas y una mejora en ciertos problemas dermatológicos como el acné. Su eficacia a la hora de evitar concepciones es también muy alta, con índices de hasta el 99% si se toma con regularidad. Trabaja de forma que emite unas hormonas en el organismo que evitan que el ovario ovule y por tanto es imposible que haya fecundación, por lo que es de los métodos más seguros. Eso sí, no es conveniente para mujeres mayores de treinta y cinco años y debe ser supervisado por un médico.

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