Relatos Eróticos dedicados a Sílvia

Esta era otra gris tarde invernal… los nubarrones amenazaban con una temprana lluvia, y yo, aburrido, sin nada más importante que hacer, me dediqué a curiosear por determinadas páginas de escaso contenido intelectual, pero cargadas de tonterías y boberías hasta que por culpa de un pop-up sexual, despertó en mi la típica sensación de morbo y deseo sexual que de vez en cuando todos tenemos…

En qué página me volcaré a buscar aquello que me apetece ver ahora? ni idea, tampoco suelo mirar esa clase de páginas habitualmente, asi que busco en el google, «fotos de chicas» fué mi primera opción, la página me devolvió un número incontable de páginas en las cuales encontrar lo que buscaba, pero por un casual, llegué a www.burdelonline.com , obviamente el click fué sobre la galería de chicas, pero qué buscar?? no soy demasiado escrupuloso, pero de repente llamó mi atención una pequeña reseña de un grupo de fotos: «Silvia Madrid 40 años» , tengo 28 años, pero siempre me han llamado la atención las «maduritas jóvenes», y aún encima de Madrid ( uno se acostumbra a ver ya fotos de infinidad de nacionalidades menos de la suya propia), asi que lo siguiente que hice fué clicar en esa serie de fotos.

La primera foto que divisé ya fué toda una sorpresa, su increíble y apetecible trasero en primer plano, con la espalda ligeramente torcida y arqueada dejando ver su preciosa boca con los labios entreabiertos… me quedé un momento mirándola, y cuando me quise dar cuenta, tenía una tremenda erección, asi que con cuidado me saqué el miembro y empecé a tocarme mirando esa preciosidad que me había aparecido desde la más total de las casualidades.

No contento con la primera foto, giré la rueda del ratón de mi ordenador con la mano izquierda, ya que la derecha se encargaba de utilizar mi masturbador masculino, y me encontré, primero con la misma boca que me había provocado tal erección, y después con lo que más me apetecía ver, dos grandes y preciosos pechos, eran justo como me gustaban… grandes… con aureolas grandes y claras pero los pezones no demasiado abultados… las ganas que tenía de lamerlos eran tan grandes que cada vez agitaba más mi miembro, imaginándome como sería tenerla delante, darle un beso… y bajando poco a poco desde la boca, pasando por el cuello, y descendiendo hasta los pechos, con los cuales me deleitaría como con el mejor de los manjares con los que se  puede ofrendar a la realeza. A su vez, seguí mirando para abajo, y una hermosa braguita de encaje dejaba entrever, ese pequeño fruto divino con el que cualquier hombre perdería su cordura.

Se podía distinguir el coño afeitado, cosa que me ponía cada vez más y más caliente… dejando volar otra vez mis pensamientos de cómo sería empezar a jugar con su «fruto», primero con la boca, lentamente, sólo rozándola para que sintiera deseos de que le diera cada vez más. Que le diera y que me pidiera lo que ella también necesita y querría tener en vez de mi lengua… asi que me dispondría a posarla sobre la cama boca arriba, y yo, me pondría encima de ella, rozando con mi miembro cada pequeña esquina de su clítoris, haciéndola nuevamente desear que la penetrara, que la penetrara hasta el fondo y que arqueara la espalda de placer, y asi me imaginé que la penetraba, moviendo sus pechos al unísono con sus gemidos a cada penetración…

Estaba muy excitado, mi pene estaba durísimo y sentía ya una pequeña sensación de cosquilleo, asi que seguí mirando todas las fotos, de arriba a abajo, pero me acabé quedando con la segunda que vi, la de los pechos y las braguitas… y poco a poco me fuí dejando llevar por esa sensación de placer que es el orgasmo, imaginándome que mi semem volaría desde la postura en la que me imaginé penetrándola hacia adelante, cayendo sobre su barriga, sus pechos…

Al final de todo, recordé que seguía siendo aquella tarde gris en la que sin nada que hacer, empecé a curiosear por la red, pero ahora era distinto… con mis últimos suspiros después de eyacular, me limpié mis partes y mis manos, porque aquellos minutos me habían hecho inlcuso olvidar, la estación o incluso en donde me encontraba….»

Basado en hechos reales, no vale para hacer una película, y desde luego la narrativa no es lo mío, pero lo he intentado jejejeje me gustaría intercambiar alguna foto contigo o algo, porque la verdad ( y como acabas de leer) me pusiste a mil, jeje

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