La parafilia

La parafilia es una desviación sexual en la que el placer no se consigue mediante la relación sexual, sino a través de otro comportamiento relacionado. Actualmente, la parafilia está mal vista por la sociedad ya que es difícil de comprender. Estas pueden estar tipificadas como delito siendo relacionados con comportamientos como el sadismo, el masoquismo, el exhibicionismo, el voyerismo, la zoofilia, la necrofilia, el fetichismo…entre otras muchas.

La parafilia y su entorno

Hay algunas parafilias que se pueden practicar de forma esporádica y que se pueden considerar como algo normal. La parafilia está regida por los deseos que no se pueden controlar al realizar el acto sexual.

Dependiendo de la cultura de un país, las parafilias pueden estar penadas o no. Por ejemplo, en los Estados Unidos e Inglaterra hay algunas clases de parafilias o desviaciones sexuales que no son consideradas delito.

Parafilias que no están penadas mientras que se practiquen con la pareja pueden ser, por ejemplo, el fetichismo y la urofilia. La mayoría de las parafilias son practicadas por hombres aunque hay mujeres que también encuentran excitante este tipo de desviación sexual. Se llega a considerar que el 78 por ciento de los casos indican graves alteraciones neuropsiquiátricas.

Existen tres factores dominantes que pueden inducir a una persona a cometer parafilia:

Voluntad de poder. Es el deseo de demostrar que él es dominador y tiene mayor poder y superioridad.

Riesgo. Simplemente con el pensamiento de cometer un acto de parafilia y el riesgo que conlleva, ya excita sexualmente al individuo que trata de demostrar que él es el vencedor.

Desquite. Es muy posible que el sentimiento de revancha que surgió en la infancia lo muestre con hostilidad y resentimiento hacia la víctima.

Algunos tipos de parafilia

Necrofilia. Estas personas disfrutan sexualmente de la cópula con cadáveres. Estos individuos suelen profanar tumbas, entrar en departamentos forenses o incluso asesinar a su víctima antes, para luego obtener placer sexual con el cadáver. Está considerada como una forma grave de sadismo.

Exhibicionismo. A estas personas les gusta enseñar sus genitales en público. Son considerados como violadores a distancia. Normalmente, después de la exhibición, obtienen el placer sexual con la masturbación. También se pueden llegar a excitar con las diferentes reacciones de sus víctimas. Los psicoanalistas consideran a los exhibicionistas como personas sádicas y sadomasoquistas.

Sadismo. Esta parafilia consiste en obtener placer sexual agrediendo, ultrajando y sometiendo a su víctima.

Masoquismo. Es la parafilia que se complementa con el sadismo. Estas personas obtienen placer cuando son sometidas agresiones físicas.

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