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Fiesta de pijamas:

...ban, de sus jugos y la armonía de timbres en sus gemidos eran música celestial para mis oídos.
Como un voyeur en su propia casa, seguí escondido. Mirando como follaban, grabando con mi cámara espía y masturbándome al mismo tiempo. Sin prisa. Deleitándome en cada escena, en cada encuadre, en cada una de las cinco amigas y en la gloriosa visión de sus cuerpos. Culos para sodomitas y coños rasurad...
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